Los servidores están situados
en un área de 100,000 pies cuadrados,
y cada uno esta protegido con sistemas
redundantes de UPS, generadores de respaldo
y detección de incendios. Tienen seguridad
las 24 horas. Están conectados al Internet
por medio de una conexión de 14 Gigabits,
de seis proveedores de backbones diferentes.